viernes, 18 de febrero de 2011

Elementos Técnicos y Teóricos del Curriculum


El diseño del Currículo requiere de especial atención.

Si consideramos lograr objetivos en educación, que pretendan alcanzar la formación de ciudadanos adecuados a una sociedad deseada; esto se concretaría mediante un currículum qué como proceso operativo, requiere de un conjunto de elementos técnicos y teóricos que les son necesarios para alcanzar sus fines.

El currículum tiene que plasmar una concepción formativa en términos de lo personal, lo social y lo cultural. Así mediante el diseño, la programación, la planificación y la ejecución del currículum se puede lograra el tipo de personas que se espera del sistema educativo.
Cuando existen variados enfoques de educación, lo importante es que haya  coherencia entre estos o este, y el que describe el currículum.

El educador concreta sus funciones cuando ejecuta un currículum que le permite orientar los procesos de enseñanza y aprendizaje, enmarcados en los planteamientos generales de la política educativa. Todo ello implica que el currículum en su diseño, debe concentrar contenidos, metodologías, materiales, e incorporar experiencias y aportes de la comunidad, además de un sistema de evaluación de  aprendizaje, que permitan cumplir los fines y objetivos que le inspiran y motivan. La educación, como labor orientada, debe ser planificada para guiarla y dotarla de racionalidad, eficiencia y eficacia; para el logro de los objetivos previstos.

Las Teorías y los Elementos Técnicos del Currículum

El currículum esta constituido por teorías y elementos que se integran y se relacionan. Esto de acuerdo con las concepciones y definiciones que se tenga de él; y que debe incluirse para darle la mayor legitimidad y solidez posible.  Las teorías tienen sustentos en lo social, considerando la ideología, la sociedad y la critica; experienciales, por las experiencias; y teorías sobre técnicas que permiten el control al docente. Los elementos definen a su vez los objetivos, los cuales se subdividen de acuerdo a niveles a desarrollar; a contenidos que se centran en su concepción; a orientaciones, a la temporización y la evaluación. Todo lo anterior nos deja entrever que la estructuración del Curriculum, responde a un sustentado criterio, de elementos y teorías que deben satisfacer su finalidad.      

El Estado Docente y su evolución en Venezuela

Si bien la importancia que debe darse a la educación, el libertador quiso sembrarla, cuando expreso: ”…las naciones marchan hacia el término de su grandeza con el mismo paso que camina la educación.”;  en nuestro país solo a mediados del siglo XX se empezó a manifestar una verdadera preocupación por la importancia de rectorizar la educación. Lamentablemente esta inquietud, reflejada en buena dimensión, por el Maestro Luís Beltrán Prieto Figueroa en 1947, no logró que el Estado asumiera con entereza la problemática educativa. Y si bien es cierto que se creo un programa educativo “moderno”, esto no pasó de ser una copia de modelos educativos impartidos en otros países. Luego, al correr del tiempo, el marasmo y la indolencia, solo daba cambios de formas y de estilo y no se hurgaba la esencia del asunto. La educación de esta manera, poco a poco quedo en total indefensión, bajo el manto y la manipulación de la fuerzas de la transculturización. Se aceptó con sumisión, y validez, que el desarrollo y el progreso se “pegan”, estando acompañando por países “progresistas y desarrollados”. De allí que no es de extrañar, que el informe de la UPEL sobre el estado de nuestro país en lo educativo, solo sea reflejo de la marcha de de todo el país en su totalidad: un caos.
En otro orden de ideas, es importante entender que si el Estado desea asumir el rol que implica el Estado Docente y comprende la trascendencia de esto, en todo su contexto. Entonces aceptará, que no se trata solo de educar; es necesario considerar lo que se va a educar y como hacerlo. El artículo 3 de la Constitución indica, que los fines del Estado se logran a través de la educación, pero; hay que comenzar por analizar: ¿Cual es nuestro concepto de educación, de desarrollo, de progreso?. ¿Cuales son los valores que deseamos inculcar  a los ciudadanos?
El rol que impone asumir el Estado Docente, es más que una actitud académica; es una expresión de soberanía. Y así, solo bajo estas reflexiones podemos comprender, que en esencia la materialización de este papel protagónico, después debe quedar plasmada en la creación del Curriculum, que servirá de guía para alcanzar los fines que demanda la Constitución. 
Ahora bien: ¿Estamos en el camino?
Sin duda. Todas las cambios revolucionarios que ha emprendido el Estado en materia educativa, (Las misiones, el aumento de presupuesto a la Educación, la creación de nuevas instituciones con orientaciones humanistas, etc.) así lo indican; y si bien existen aún muchas fallas y muchos intereses en contrario de parte de sectores retrógrados para frenar la iniciativa; es ahora cuando se están dando los pasos indicados para la concreción de un verdadero Estado Docente.  Si no se desmaya en esta tarea y se hacen los ajustes naturales, suscitados por las nuevas experiencias; finalmente estaremos creando a través del Estado Docente, los pilares que sustentarán al nuevo republicano.