domingo, 23 de enero de 2011

Socialismo del siglo XXI


Introducción 

Inicialmente se define el Socialismo como un régimen político que emplea teorías y acciones políticas que pretende implementar un sistema económico y político basado en la propiedad y administración de los sistemas de producción y en el control social regulado (en parte o en su totalidad) de los sectores económicos y sociales. No obstante, en la práctica el significado del socialismo ha ido cambiando a través del tiempo. En la actualidad se menciona insistentemente la idea de redelinear el concepto 

En base al análisis y a las posturas de algunas actividades, este trabajo pretende aportar ideas y criterios sobre el denominado Socialismo del Siglo XXI uy aunque es un término político suficiente saturado, permanece fuertemente vinculado con el establecimiento de una clase trabajadora organizada, creada ya sea mediante revolución o evolución social, con el propósito de construir una sociedad sin clases, con un máximo de oportunidades y un mínimo de exclusión; aquel que produzca, “mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad política” 

También se ha encauzado el término, a las reformas sociales de las democracias modernas. El concepto y término socialista se refieren a un grupo de ideologías, un sistema económico o un Estado que existe o existió; pero el Socialismo del Siglo XXI representa una nueva y actualizada orientación y organización de la sociedad en función a una más justa distribución de las riquezas y un mayor acceso a las oportunidades, para quizás lograr la sobrevivencia de la especie humana sobre el Planeta. 


Tipos de proyectos de corte socialist

· Anarquista 

· Árabe 

· Autogestionario 

· Científico 

· Cristiano 

· Democrático 

· Ecologista 

· Libertario 

· De mercado 

· Utópico 



El Socialismo del siglo XXI (¿Definición?) 

El Socialismo del siglo XXI es un concepto del que se empieza a hablar partir del 30 de enero del 2005. Fue lanzado en firme, por el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en el V Foro Social Mundial, en el marco de la revolución bolivariana. En su definición ha señalado que para llegar a éste habrá una etapa de transición que denomina como Democracia Revolucionaria. 

Hugo Chávez expresó ese día: “Hemos asumido el compromiso de dirigir la Revolución Bolivariana hacia el socialismo y contribuir a la senda del socialismo, un socialismo del siglo XXI que se basa en la solidaridad, en la fraternidad, en el amor, en la libertad y en la igualdad” “…este socialismo no está predefinido..” Más bien, dijo Chávez “debemos transformar el modo de capital y avanzar hacia un nuevo socialismo que se debe construir cada día”. 

Exponía entonces, que por las condiciones presentes en el actual mundo globalizado, esta transición sería bastante prolongada. Dentro de esta noción; sería definitivamente el socialismo, el camino a seguir, en contra del neoliberalismo. Mas sin embargo, en el aspecto de la claridad ideológica y el objetivo de vida social, aún no se llega a determinar a qué tipo de socialismo se apunta. 

Hay quienes aseguran, que este socialismo del siglo XXI es solo una forma de capitalismo con rostro humano, intervencionista o de economía mixta; mientras otros lo ven como un tipo de socialismo de Estado o capitalismo de Estado, que pretende estatizar toda la economía al igual que alguna vez lo hicieron los Estados socialistas. Es de hacer notar, que algunos críticos al Socialismo del Siglo XXI, provienen de sectores conservadores tanto de la derecha como de la izquierda política. Así, algunos marxistas le consideran un socialismo embaucador y la derecha aprecia que se son ideas caducas y fracasadas. Sin embargo, en el Tercer Mundo, toda nos da e entender, que esta es la única vía de desarrollo económico posible para un proyecto popular. Es el mal menor frente al neoliberalismo. Solo con el desarrollismo democrático regional hay posibilidad de escapar al subdesarrollo; mientras que con el neoliberalismo, el destino es la “africanización”. Una tercera vía no existe. 

Pero… ¿Qué es el Socialismo del Siglo XXI? 

Este Nuevo Proyecto Histórico necesario para la humanización y el rescate de las mayorías, debe apoyarse en principio; en una Democracia participativa. La conquista de las instituciones es la guía estratégica de la lucha y el problema gravitaría en como desarrollar el proyecto en un mundo sometido por la globalización. 
Formas de propiedad y carácter socialista 

Entender el carácter socialista o capitalista de las formas de propiedad económica es un elemento clave para la sobrevivencia de la Revolución. Lamentablemente, el debate no ha logrado clarificar esa compleja temática, hecho por el cual muchos revolucionarios piensan que las cooperativas, la cogestión obrera y las empresas de producción social significan que Venezuela ya ha entrado en una fase del socialismo del siglo XXI. Esta opinión es equivocada. 

Las tres formas principales de propiedad de la economía de mercado son: a) la sociedad anónima de capital variable, característica de las grandes corporaciones, b) la empresa de propiedad familiar y, c) las cooperativas. Las primeras dos son, en términos de la sociología de la organización, unidades militares, es decir, verticales. La única forma democrática es la cooperativa. Por lo mismo, es la más afín a la democracia económica del futuro, pero, al mismo tiempo, la más difícil de organizar. Sin embargo, su problema mayor reside en el hecho, de que tiene que operar bajo la lógica del macrosistema mercantil, cuyos parámetros de calidad, precio, tiempos de entrega, etcétera, son obligatorios para su desempeño, salvo que los subsidios del Estado le den grados de libertad que las empresas mercantiles no tienen. 

Los tres tipos de empresa son como barcos en el mar, cada uno con diferente forma. Pero, independientemente de su forma, tienen que someterse a los movimientos del medio en que se mueve, para no hundirse. Si la cooperativa quiere liberarse de la tiranía del mar ---la lógica de la economía de mercado--- tiene que cambiarse hacia otro sistema de la realidad, es decir, la economía de equivalencias. Lo mismo es válido para la cogestión obrera-sindical. 

Algunos requisitos objetivos para una economía socialista

Una economía es socialista, cuando opera sobre el valor, realiza intercambios de equivalencias y planea democráticamente los principales parámetros de la economía, tanto en la macroeconomía, por ejemplo, la tasa de inversión y el presupuesto nacional, como en la microeconomía, particularmente en cuanto a la tasa de plusvalía; es decir, la intensidad de la explotación del trabajo. 

Para poder construir una economía socialista (según Heinz Dieterich), tienen que haberse cumplido tres requisitos objetivos: 1. la disponibilidad de una matemática de matrices, por ejemplo, las tablas de input-output de Leontieff (Instrumento estadístico que desglosa la Producción Nacional entre los sectores que la han originado y los sectores que la han absorbido); 2. la digitalización completa de la economía y, 3. Una avanzada red informática entre las principales entidades económicas. 

Como estas condiciones solo existen en su conjunto desde hace poco tiempo, eso explicaría el porque ni la URSS, ni la RDA lograron nunca construir un sistema socialista, en el sentido de organización y orden en la economía. En todo caso, esta opinión solo expresa, como la mayoría de renombrados ideólogos, estiman que no fue posible para el Estado Socialista, contener la vorágine enmarañada generada por el neoliberalismo para controlar y manipular la economía de los pueblos y entronizarse como sistema hegemónico dominante. 

El socialismo del siglo XIX y del siglo XXI 

Podemos considera, que estudiar a los clásicos, como proponen los seguidores del socialismo histórico, es correcto; sin embargo, esa afirmación requiere dos especificaciones: a) Se trata de una condición necesaria, mas no suficiente, para la transformación socialista de hoy; b) En los tiempos de la revolución bolivariana y socialista latinoamericana, esto no es suficiente para concientizar a las masas, El querer iniciar con el estudio de los clásicos, para luego pasar a la actualidad socialista; parece un proceso demasiado frágil y difícil de permitir esta secuencia. 

Parece más lógico concentrar el tiempo y el esfuerzo en el estudio de las dos propuestas concretas de la nueva sociedad; porque la contrarrevolución interna en Venezuela y en América Latina contrataca con mucha mayor velocidad de lo que parece visible. 

Entre el socialismo de Marx y Engels y el socialismo del Siglo XXI no hay ninguna incompetencia o incompatibilidad. El problema solo radica en el contexto histórico. 

Las tareas y el momento histórico de la Revolución 

Solo el estudio y la discusión sistemática nacional y científica sobre el Socialismo del Siglo XXI y su fase de transición pueden generar la vanguardia y los cuadros medios, sin los cuales el Bolivarianismo no podrá triunfar en las cuatro dinámicas que le dan su fisonomía particular: su fisonomía particular que es, al mismo tiempo, sinónimo de sus campos de batalla. 

Lenin definió en 1922 las tareas de la Revolución rusa como “poder soviético y electrificación”, es decir, la construcción del Estado socialista y el desarrollo de las fuerzas productivas. En Venezuela, las tareas son mayores: Construcción de un verdadero Estado de derecho; desarrollo de las Fuerzas Productivas sustentadas con eficiencia y calidad; construcción del Poder popular apoyado en el desarrollo de lo Regional; análisis y propuestas para la transformación del Estado Socialista en el marco de un Mundo Globalizado y desarrollo de una vanguardia y cuadros medios concientes de estas realidades. 

Esta es la situación actual en Venezuela. Solo el estudio y la discusión sistemática nacional y científica sobre el Socialismo del Siglo XXI y su fase de transición, pueden generar los verdaderos actores que conduzcan y sean sus pilares; sin los cuales no podrá desarrollarse el Proyecto. 


Fuentes: 

www.nodo50.org/carlosmarx ; www.rebelion.org